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miércoles, 2 de marzo de 2011

Bruno Rodríguez ante la CDH: “¿Aplicará el Consejo sanciones a EEUU si desata una guerra?”

CUBADEBATE
CONTRA EL TERRORISMO MEDIÁTICO


Bruno Rodríguez ante la CDH: “¿Aplicará el Consejo sanciones a EEUU si desata una guerra?”

1 Marzo 2011

Declaración del Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba en el Consejo de Derechos Humanos. Ginebra, 1ro. de marzo del 2011.

Señor Presidente:

La conciencia humana rechaza la muerte de personas inocentes en cualquier circunstancia y lugar. Cuba comparte plenamente la preocupación mundial por las pérdidas de vidas de civiles en Libia y desea que su pueblo alcance una solución pacífica y soberana a la guerra civil que allí ocurre, sin ninguna injerencia extranjera, y que garantice la integridad de esa nación.

Con toda seguridad, el pueblo libio se opone a toda intervención militar extranjera, que alejaría aún más un arreglo y provocaría miles de muertes, de desplazados y enormes daños a la población.

Cuba rechaza categóricamente cualquier tentativa de aprovechar la trágica situación creada para ocupar ese país y controlar su petróleo.

Resulta notorio que es la voracidad por los hidrocarburos, y no la paz ni la protección de las vidas de los libios, la motivación que anima a las fuerzas políticas, fundamentalmente conservadoras, que llaman hoy, en los Estados Unidos y en algunos países de Europa, a una intervención militar de la OTAN en territorio libio. Tampoco parecen ser la objetividad, la exactitud y el apego a la verdad, lo que predomina en una parte de la prensa, utilizada por emporios mediáticos, para atizar el fuego.

Ante la magnitud de lo que en Libia y en el mundo árabe ocurre y en circunstancias de una crisis económica global, debería prevalecer la responsabilidad y la visión de largo plazo de los gobiernos de los países desarrollados. Aunque pueda engañarse a la buena voluntad de una parte de la opinión pública, es evidente que una intervención militar llevará a una guerra y acarreará graves consecuencias para las vidas de las personas y especialmente de los miles de millones de pobres que son las cuatro quintas partes de la Humanidad.

Pese a que falten algunos datos y hechos por conocerse, la realidad es que el origen de la situación en el Medio Oriente y el Norte de África está en la crisis de la política de saqueo impuesta por los Estados Unidos y sus aliados de la OTAN en esa región. Los precios de los alimentos se triplican, el agua escasea, crecen los desiertos, aumenta la pobreza y, con ella, una ofensiva desigualdad social y exclusión en la distribución de la opulenta riqueza petrolera de la región.

El derecho humano fundamental es el derecho a la vida que no merecería vivirse sin dignidad humana.

Concita seria preocupación la manera en que se conculca el derecho a la vida. Según fuentes diversas, han perecido en conflictos armados en
guerras modernas algo más de 111 millones de personas. No podría olvidarse en esta sala que si en la Primera Guerra Mundial las muertes de civiles sólo fueron el 5% del total de bajas, en las guerras de conquista posteriores a 1990, fundamentalmente en Iraq con más de un millón y Afganistán con más de 70 mil, los muertos inocentes son el 90%. La proporción de niños en estos datos es horrible e inédita.

Ha sido aceptada en la doctrina militar de la OTAN y de naciones muy poderosas el concepto de “daños colaterales” lo que ofende la naturaleza humana. En la última década, el Derecho Internacional Humanitario ha sido pisoteado, como ocurre en la Base Naval norteamericana de Guantánamo, que usurpa territorio a Cuba.

Las cifras globales de refugiados, como consecuencia de esas guerras, se han incrementado en un 34%, a más de 26 millones de personas.

Los gastos militares aumentaron un 49% en la década y llegan a 1,5 millones de millones de dólares, más de la mitad solamente en Estados Unidos. El complejo militar-industrial sigue produciendo guerras.

Cada año mueren como víctimas de hechos violentos asociados al crimen organizado, y no sólo a conflictos, 740 mil seres humanos.

En un país europeo, muere cada cinco días una mujer a causa de la violencia doméstica. En los países del sur, fallecen anualmente en el parto medio millón de madres.

Cada día, mueren de hambre y enfermedades prevenibles 29 mil niños. En los minutos que llevo de discurso, han muerto no menos de 120 niños. En su primer mes de vida, perecen 4 millones. En total, mueren anualmente 11 millones de niños.

Por causas relacionadas con la desnutrición, hay 100 mil fallecimientos diarios que suman 35 millones al año.

Sólo en el huracán Katrina, en el país más desarrollado del mundo, murieron 1 836 personas, casi todas negras y de pocos recursos. En los últimos dos años, 470 mil personas murieron en el mundo, a causa de desastres naturales, el 97% de ellas de bajos ingresos.

Sólo en el terremoto de enero de 2010, en Haití, murieron más de 250 mil personas, casi todas residentes en viviendas muy pobres. Lo mismo
ocurrió con las casas arrasadas por las lluvias excesivas en Río de Janeiro y Sao Paulo, en Brasil.

Si los países en desarrollo tuvieran tasas de mortalidad infantil y materna como las cubanas, se salvarían anualmente 8,4 millones niños y 500 mil madres. En la epidemia de cólera en la hermana Haití, médicos cubanos atienden casi la mitad de los enfermos, con una tasa de letalidad inferior en cinco veces a las atendidas por galenos de otros países. La cooperación médica internacional cubana ha permitido salvar más de 4,4 millones de vidas en decenas de países de 4 continentes.

La dignidad humana es un derecho humano. Hoy viven 1 400 millones de personas en pobreza extrema. Hay mil veinte millones de hambrientos, otros 2 mil millones padecen desnutrición. Existen 759 millones de adultos analfabetos.

Señor Presidente:

El Consejo ha demostrado su capacidad para abordar las situaciones de derechos humanos en el mundo, incluyendo aquellas de carácter urgente que requieren la atención y acción de la comunidad internacional. Se ha confirmado la utilidad del Examen Periódico Universal, como sustento de la cooperación internacional, para evaluar el desempeño en la materia de todos los países, sin distinción.

Preservar, perfeccionar y fortalecer este Consejo en su función de promover y proteger efectivamente todos los derechos humanos para todos, fue el espíritu que animó nuestra actuación en el proceso de revisión del órgano.

Los resultados de este ejercicio expresan un reconocimiento a los importantes logros del Consejo en su corta existencia. Si bien los acuerdos alcanzados resultan insuficientes a la luz de los reclamos de los países en desarrollo, se preservó al órgano de aquellos que pretendían reformarlo a su conveniencia para satisfacer apetitos hegemónicos y resucitar el pasado de confrontación, dobles raseros, selectividades e imposición.

Los debates de estos días harían esperar que este Consejo de Derechos Humanos continúe construyendo y avanzando su institucionalidad hacia el pleno ejercicio de su mandato.

Sería muy negativo que, con el pretexto de la revisión de la construcción institucional del Consejo y el abuso de la dramática coyuntura que se discute, se manipule y se presione de manera oportunista para establecer precedentes y modificar acuerdos.

Si el derecho humano esencial es el derecho a la vida, ¿estará listo el Consejo para suspender la membresía de los Estados que desaten una guerra?

¿Se propone el Consejo dar alguna contribución sustancial para eliminar la principal amenaza a la vida de la especie humana que es la existencia de enormes arsenales de armas nucleares, cuya ínfima parte, la explosión de 100 ojivas, provocaría el invierno nuclear, según evidencia científica irrefutable?

¿Establecerá un procedimiento temático sobre el impacto del cambio climático en el ejercicio de los derechos humanos y proclamará el derecho a un ambiente sano?

¿Suspenderá a los Estados que financien y suministren ayuda militar empleada por el Estado receptor en violaciones masivas, flagrantes y sistemáticas de los derechos humanos y en ataques contra la población civil, como las que ocurren en Palestina?

¿Aplicará esa medida contra países poderosos que realicen ejecuciones extrajudiciales en territorio de otros Estados con empleo de alta tecnología, como municiones inteligentes y aviones no tripulados?

¿Qué ocurrirá con Estados que acepten en sus territorios cárceles ilegales secretas, faciliten el tránsito de vuelos secretos con personas secuestradas o participen de actos de tortura?

¿Podrá el Consejo adoptar una Declaración sobre el derecho de los pueblos a la paz?

¿Adoptará un Programa de Acción, que incluya compromisos concretos para garantizar el derecho a la alimentación en momentos de crisis alimentaria, espiral de precios de los alimentos y utilización de cereales para producir biocombustibles?

Señor Presidente:

Distinguidos Ministros y Delegados:

¿Qué medidas adoptará este Consejo contra un Estado miembro que cometa actos que causen grandes sufrimientos y atenten gravemente contra la integridad física o mental, como el bloqueo a Cuba, tipificado como genocidio en al artículo 2, incisos b y c, de la Convención de Ginebra de 1948?

Muchas gracias

Cubaminrex-Embacuba Ginebra)


Sabias y reflexivas palabras…

Pero de nada sirven las palabras ante oídos que no quieren oír…

La única razón que escuchan quienes ocupan las poltronas es la de apoderarse de unas míseras gotas de oro negro, para prolongar unos pocos días, el absurdo camino del crecimiento exponencial de la economía, requisito imprescindible del imperialismo capitalista para sus subsistencia, que nos conduce irremisiblemente al colapso de la actual civilización.

¿Existe mayor crimen contra la humanidad que aquél que cometen quienes la conducen irremisiblemente al colapso por el agotamiento no sólo de los combustibles energéticos no renovables (petróleo, gas carbón, uranio) sino de la globalidad de TODOS los recursos, de los que la tierra, el agua, y la capacidad de reciclar los efluentes contaminantes del sistema productivo mundial del imperialismo capitalista, son los más relevantes?

¿Nadie condenará a los criminales?

Estamos, TODOS los ciudadanos del mundo enfrentados a la fatídica LUCHA FINAL, que nos llevará ineludiblemente, lo queramos o no, a la victoria o a la muerte.

Solidaridad, Salud y Salu2

AMADEUS
1 de marzo de 2011 19:15

martes, 9 de noviembre de 2010

Cita de: nirgal - 08 noviembre 2010 16:58

si que sopla eolo hoy, si.... El artículo que ha linkado Alb me reafirma en la necesidad de un mayor intervencionismo estatal en el sector energetico, por ser estratégico y por la propia incapacidad económica del sistema de arbitrarse a sí mismo.


Totalmente de acuerdo nirgal.

Creo que ese punto de vista, que siempre he compartido, y no sólo para el sector eléctrico, sino, y con más razón para el financiero, ya lo he venido sosteniendo en bastantes de mis intervenciones.

Matizo: mi postura no es la de un mayor intervencionismo, sino la de un pleno y total intervencionismo. Perdón por la reiteración, pero es para que no queden dudas. ;)

Salud y salu2,

AMADEUS

lunes, 29 de marzo de 2010

A vueltas con el precio del crudo...

COTIZALIA

Martes, 6 de abril de 2010

La factura energética se dispara un 24% y lastra la recuperación
http://www.cotizalia.com/en-exclusiva/factura-energetica-dispara-lastra-recuperacion-20100329.html


Como ocurre en la realidad, que “nunca llueve a gusto de todos", la misma noticia, el mismo dato, se puede interpretar de manera negativa o positiva, en función de cual sea el enfoque que le demos a la misma.

Es cierto que el incremento de los precios del crudo es un elemento perturbador en el incremento de las economías occidentales.

Pero eso, ¿es bueno o es malo?

En el modelo capitalista, salvo que las fuerzas sociales se organicen a nivel mundial, sin un crecimiento económico superior al 2%, el paro indudablemente no mejorará, y eso no es bueno, salvo en aquellos países en los que existan medidas de protección al desempleo, aunque sean mínimas e insuficientes. En esos países el efecto, aún siendo negativo, lo es menos.

Pero desde el punto de vista global, ¿no pretendemos decrecer?

¿No deben decrecer los despilfarros en el consumo de energía y otros recursos naturales?

Desde esa perspectiva, el encarecimiento del precio de la energía es la mejor de las noticias.

En una economía no planificada en la que hemos (o han) decidido que la "mano invisible" del mercado lo regule todo, esa es la única forma en la que disminuyamos el despilfarro de los recursos energéticos,

Y en la medida que el precio del petróleo haga que el resto de los combustibles fósiles también incrementen su precio relativamente, otras fuentes energéticas que hoy no son rentables, quizás lo sean, o cuando menos, las primas necesarias (que a algunos tanto les importan) para que se implanten, en el actual sistema capitalista de libre mercado, serán menores.

De esta forma las previsibles consecuencias de la futura escasez de energías fósiles tal vez sean menos traumáticas.

Se me dirá, con razón, que el alza del petróleo incrementará el coste de los alimentos, provocando un empobrecimiento aún mayor de las clases medias y trabajadoras (las clases bajas, el lumpen-proletariado, - entre mil y tres mil millones de seres humanos, según donde pongamos la barrera de la miseria - se seguirá muriendo de hambre como hasta ahora). Eso que en primera instancia es negativo, tal vez se convierta en un factor de cambio del actual status quo, que modifique el actual estado de la distribución de la riqueza a nivel planetario, que no sólo es injusto, sino que se está demostrando como ineficiente para gestionar a la humanidad. La concentración cada vez mayor de la riqueza se está convirtiendo en la principal causa de las crisis y en especial de la actual Gran Depresión (¿será la última?). Tal vez las clases medias y populares, junto a los marginados, encuentren un nuevo camino para organizar las relaciones sociales del que se deriven soluciones globales reales a los principales problemas que nos atenazan: el hambre, la miseria, el agotamiento de los recursos naturales, en especial los energéticos y el agua, y el cambio climático (si es que realmente existe y nosotros somos su causa), pero en todo caso, del deterioro cada vez mayor de la naturaleza, que se evidencia, entre otras cosas, por la creciente extinción de especies.

Salu2,

AMADEUS

sábado, 14 de marzo de 2009

Reformas estructurales: socialización del sector financiero y del energético


26 febrero 2009 14:25
Cita de: Miguel+Teixeira

No quiero ser aguafiestas ni imponer mis preferencias en este hilo pero... ¿Cuál es la relaciòn entre la energìa y la nacionalización de las cajas de ahorro?
Buena pregunta Teixeira.
Aparentemente ninguna.
Pero si analizamos la cuestión un poco más en profundidad, tal vez la respuesta no esté tan clara.
La principal relación que yo veo entre ambos sectores, el de la energía y el financiero, es que los dos son sectores estratégicos para el control del mundo, pero sobre todo para resolver las principales contradicciones con las que se enfrenta el mundo en estos momentos, que no son más que dos caras de la misma moneda: la crisis energética y la crisis económica, y ambas no son más que las consecuencias de una misma causa, el sistema de organización actual de la sociedad al que normalmente se le llama, le llamamos, capitalismo, y que se basa en la propiedad privada de los medios de producción, y que ha conducido a la acumulación de dicha propiedad cada vez en menos manos, y en la necesaria carrera del crecimiento sin límites que nos lleva a ninguna parte (o sea a la nada).
A mi juicio para la supervivencia de nuestra actual civilización, con todos los avances, muchos de los cuales son muy beneficiosos para el ser humano en general, es absolutamente imprescindible el socializar ambos sectores, el arrebatárselos a sus actuales "propietarios" que los gestionan y los han gestionado exclusivamente en función de sus propios intereses, no del conjunto de la humanidad, someter la gestión de dichos controles al poder del pueblo, al poder popular, y coordinar a escala planetaria los objetivos y las actuaciones de los mismos, aunando la difícil dualidad de la descentralización de los mismos junto con su coordinación.
Sólo si logramos efectuar dicho cambio estructural en el el conjunto de las sociedades de nuestro planeta, o por lo menos de las más relevantes, existe una mínima probabilidad de evitar el colapso. Y aún en ese caso, como no se cansa de repetir, y aunque yo a veces parezca que le contradiga, con muy buen criterio PPP, lo más probable es que el colapso se produzca de todas formas, y que volvamos a un nivel general de conocimientos similar o incluso inferior a los de la baja edad media de la civilización cristiano occidental.
Si no somos capaces de cortar esos dos nudos gordianos, el de la gestión eficiente de la energía (que hasta la fecha lo controla el lobby energético, y ya vemos con que criterios) y el del conjunto de los recursos económicos (que son controlados por el lobby financiero, y ya vemos con que resultados), el colapso de la civilización debido al colapso energético está servido.
Y es necesario atajar ambas realidades a la vez: de nada sirve saber lo que se debe hacer, si es que aún se puede hacer algo, para resolver la crisis energética, si no somos capaces de movilizar el conjunto de recursos económicos necesarios para ello. Y viceversa, por mucho que resolvamos la crisis financiera a corto plazo, si no resolvemos la crisis energética, la crisis económica resurgirá con mayor virulencia todavía y nos precipitará en el abismo de la parálisis de nuestra actual civilización.
¿Alguién cree que el sistema y los defensores y beneficiarios del mismo que nos han llevado de cabeza a ambas crisis van a ser capaces, primero de diagnosticar con claridad las causas, después de diseñar los planes de acción y por último de llevarlos a cabo?
Que cada uno en el silencio de la noche, bajo la luna y las estrellas, reflexione sobre esta cuestión y él mismo se responda. Sabiendo que el acertar o no en la la respuesta, lo más probable es que a él no le afecte, o le afecte en la fase final de su existencia, pero que a sus hijos y a los hijos de sus hijos SEGURO que les va a condicionar hasta la misma posibilidad de existir.
Hay momentos en la historia en la que uno (y la humanidad en su conjunto) no puede hacerse trampas en el solitario. Y éste, nos guste o no, lo queramos o no, es uno de ellos. Aunque al final nos las hagamos y nos expulsen de la partida por tramposos.
AMADEUS