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sábado, 12 de febrero de 2011

CHARLA DE SERGE LATOUCHE: ¿DECRECIMIENTO O BARBARIE?

Resumen de la charla pronunciada por Serge Latouche, ayer, 10 de febrero de 2011 a las 8 de la tarde, en el Colegio Mayor Larraona, en Pamplona-Irunea, organizada por el COLECTIVO DALE VUELTA – BIRA BESTE ALDERA (MOVIMIENTO POR EL DECRECIMIENTO)

Asistentes: entre 200 y 250 personas.

El acto empieza puntualmente, tras los cinco minutos de cortesía de rigor.

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Después de una breve, pero centrada, intervención del portavoz de DALE VUELTA, en euskera y castellano, toma la palabra Serge Latouche, que nos saluda en castellano, advirtiéndonos que esas serán sus únicas palabras en esa lengua, y empieza su charla en francés, que es traducida muy correctamente al castellano, por un voluntario.


¿DECRECIMIENTO O BARBARIE?

Comienza la charla con la anécdota de su comida en Bilbao, en el transcurso de las Jornadas sobre Decrecimiento, “Decrecimiento y Buen Vivir”, en las que acaba de participar. En el restaurante había grabados de Marx, Groucho, no Karl, lo que le trajo a la memoria las palabras pronunciadas por ese humorista:

“¿Por qué nos tenemos que preocupar por el futuro? ¿Acaso el futuro se preocupa por nosotros?

Para quienes compartan esa frase, poco les importa el “decrecimiento o la barbarie”.

¿Qué es la barbarie?

La barbarie la estamos experimentando ya, incluso en nuestros países, en los países más desarrollados y ricos del planeta. Especialmente en los PIGS (Portugal, Irlanda, Grecia, España). La política de corte neoliberal y reaccionario aplicada, por ejemplo, en España y Grecia, por gobernantes socialistas, en cuyos programas electorales y en sus políticas de partido, estaban contempladas medidas absolutamente contradictorias con las que se están aplicando, van en la dirección de sumir a grandes masas de la población de esos países en la más absoluta miseria.

Estamos ya caminando hacia la barbarie.

Pero, ¿cómo evitarla?

Para ello, lo primero es identificar la naturaleza de la actual crisis.

La crisis actual no es sólo una crisis económica, sino una crisis de civilización.

La actual civilización, la civilización occidental capitalista, que prácticamente se ha extendido por todo el mundo, se basa fundamentalmente en el crecimiento.

Justamente, el decrecimiento es la vía para evitar esa crisis global, el colapso de la sociedad a la que nos dirigimos inexorablemente, a causa de ese crecimiento exponencial que está agotando los recursos limitados de nuestro planeta.

¿Qué es el decrecimiento?

“Decrecimiento” es una palabra de uso habitual relativamente reciente. Antes de 2002 dicha palabra no se utilizaba con la cotidianeidad con la que se utiliza actualmente.

Es una palabra provocadora, que pretende lanzar un misil a la línea de flotación del actual sistema capitalista cuya “religión” neoliberal tiene un Dios: el crecimiento por el crecimiento para maximizar los beneficios del capital.

La palabra “decrecimiento” es, y eso se pretendió al utilizarla, una bomba semántica.

Surge como una respuesta al slogan del “crecimiento sostenible” lanzado por las minorías dirigentes mundiales.

Este concepto fue acuñado por El Club Mundial del Desarrollo Sostenible, que está apoyado por los mayores criminales ecológicos del planeta (Monsanto, Nestlé,…)

Y la sociedad ha caído en esa trampa semántica, la del desarrollo sostenible, la del crecimiento sostenible (términos contradictorios en sí mismos, habida cuenta del carácter limitado de los recursos de los que podemos disponer la humanidad en un planeta finito como es la Tierra).

Fruto de la colaboración (de Latouche), con un grupo de pensadores-activistas sudamericanos, constataron, que el desarrollo del hemisferio Norte era posible gracias a la destrucción del hemisferio Sur.

Después de la caída del muro de Berlín, el primer mundo, el bloque occidental, y el segundo mundo, el bloque socialista, se unificaron, y de hecho se convirtió en un solo mundo dirigido por el pensamiento y las políticas neoliberales.

Pero ese necesario decrecimiento no hay que extenderlo a todas las categorías de la realidad.

Hay que crecer en la calidad del agua en el mundo.

Hay que crecer en la calidad del aire que respiramos. (Alusión a lo que está pasando ahora mismo en Madrid, Barcelona, y otras ciudades españolas)

Hay que crecer en calidad de vida, en la alegría, en la felicidad.

Hay que crecer en la producción de trigo en el mundo, no para alimentar a los cerdos, a los animales, sino para alimentar a los humanos.

Hay que decir NO, al crecimiento por el crecimiento.

La sociedad occidental del crecimiento ha sido fagocitada por la economía, por el sistema capitalista.

El crecimiento es absolutamente imprescindible para aumentar los beneficios de los capitalistas. El proceso de acumulación del capital, descrito hace casi más de 150 años por Karl Marx, no Groucho, para el cual es imprescindible el crecimiento, sin importar si ese crecimiento es beneficioso o no para los seres humanos individuales o para la humanidad en su conjunto, es el motor del sistema capitalista.

Desde la II GUERRA MUNDIAL, un poco más tarde en el caso español debido al franquismo, se implantó en el mundo occidental la sociedad de consumo de masas.

Tres son los pilares de la sociedad de consumo en la que vivimos:

• LA PUBLICIDAD, que crea necesidades, en la mayoría de las veces falsas necesidades, que al no poder ser cubiertas por la inmensa mayoría de la población, se convierten en frustraciones. La gente feliz no necesita consumir. La gente frustrada, necesita consumir para conseguir una falsa felicidad. “No es más feliz quien más tiene, quien más consume, sino quien menos necesita”, o como dice un amigo suyo, “es preferible conseguir un nuevo amigo, que un nuevo coche”.

• LA OBSOLESCENCIA PROGRAMADA, esto es producir productos que van a durar un tiempo determinado, para que necesitemos renovarlos, y seguir consumiendo. (Ejemplo de las impresoras, que están programadas para averiarse aparentemente, y que cuando pretendes arreglarlas, resulta que es más barato comprar una nueva, con el consiguiente despilfarro energético y de materias primas, que reparar la que tienes.)

• EL CRÉDITO, proporcionado por esas instituciones filantrópicas, llamadas bancos, que “generosamente” nos facilitan el dinero que no tenemos (y que quizás nunca seamos capaces de tener) para poder comprar una multitud de bienes o cachivaches que no nos hacen ninguna falta. Como se ha podido comprobar los bancos prestan dinero hasta a los NINJAS (No Income, No Job, no ASsets = NO INGRESO, NO TRABAJO, NO BIENES (PROPIEDADES/GARANTÍAS)
Esos créditos a los NINJAS, o más conocidos como SUBPRIMES, créditos tóxicos, incobrables, son los que han sido el detonante de la crisis financiera, al ser mezclados indiscriminadamente con otros activos contaminando a toda la banca mundial, provocando la caída de Lehman Brothers, y poniendo al borde de la bancarrota a toda la banca mundial que ha debido ser saneada mediante la inyección de ingentes cantidades de dinero. Según estimaciones, para el saneamiento completo del sistema financiero mundial se requerirán unos fondos equivalentes a entre 10 y 15 veces el PIB mundial.

A partir de la caída del muro de Berlín este modelo de sociedad se mundializa, se globaliza: TODO SE CONVIERTE EN MERCANCÍA.

El decrecimiento es un movimiento que pretende que la sociedad salga de esa “religión”, de la religión del crecimiento por el crecimiento, del crecimiento sostenido, que no sostenible.

Aunque tal vez sería mejor hablar de a-crecimiento, deberíamos convertirnos en agnósticos, o ateos, de la “religión” del crecimiento.

Debemos ser capaces de poner en marcha un proyecto alternativo, de construir otro paradigma.

Esto se hará de forma diferente en cada lugar, en cada país. Cada uno debe encontrar y construir su propia vía, su propia alternativa.

En realidad ese movimiento hacia una sociedad alternativa se inicia ya en la década de los 70: la SOCIEDAD AUTÓNOMA.

En dicha sociedad son los hombres los que forjan su propio futuro, y no dejan, que como ha sucedido en el actual sistema, el proyecto de la modernidad sea traicionado por la economía.

Eso es lo que ha pasado en Grecia, y está pasando en España: son los mercados los que dictan las decisiones neoliberales que deben asumir, o sí o sí, los gobiernos socialistas, en contra de su propio programa, y lo que es más grave, en contra de la voluntad y los intereses mayoritarios de sus pueblos.

En el pasado, cuando los Reyes o los gobernantes ponían en marcha políticas que sumían en la miseria y la hambruna a sus pueblos, la solución era, relativamente, fácil: el pueblo se
rebelaba y enviaba a la guillotina a los sátrapas.

Pero ahora, ¿cómo guillotinamos a los mercados? ¿Cómo aplicamos la antigua ley de cortar la mano a los ladrones, y cortamos la “mano invisible” del mercado?

Frente a la actual situación, y para hacer frente al colapso que se avecina, no tenemos otra alternativa, para no sumir a la humanidad en la barbarie, que crear una sociedad de “abundancia frugal”, para que el mundo, que es limitado, lo pueda soportar.

Es importante que seamos capaces de crear una abundancia relativa de los bienes indispensables para la subsistencia y felicidad de todos los humanos dentro de un paradigma de frugalidad, de mesura y contención voluntaria y responsable.

¿Por qué es necesario ese cambio?

Porque el actual modelo de sociedad no es sostenible.

Y porque en esa sociedad, a pesar, o mejor, gracias a la frugalidad, viviríamos mejor.

Para entender porque no es posible el actual modelo de sociedad debemos explicar en qué consiste la “huella ecológica” y cuál es su actual dimensión a nivel mundial y a nivel de las distintas regiones y países.

¿Qué es la huella ecológica?

El hombre, las sociedades humanas, los países, la humanidad en su conjunto para vivir, para desarrollar sus actividades vitales, necesita espacio, tierra.

Necesita espacio para cultivar sus alimentos, para construir sus habitáculos, sus ciudades, sus vías de comunicación, necesita bosques y masas verdes para regenerar el anhídrido carbónico y transformarlo en oxígeno,...

Y la tierra, esa gran bola que flota en el espacio, aunque su superficie nos pueda parecer inmensa, es limitada.

En la actualidad cada persona está ocupando un promedio de 2,2 Has, lo que viene a suponer un 40% más de la superficie total disponible (descontando los océanos, las altas cumbres, los desiertos,…). Es decir que estamos ocupando y utilizando más superficie de la que disponemos, y eso es posible porque se la estamos robando (por la sobreexplotación de los recursos – combustibles fósiles y minerales – y el aumento de la contaminación de nuestros deshechos) a las generaciones futuras, a nuestros hijos y nietos.

Pero si vemos cual es la distribución entre los distintos países, vemos que los españoles estamos ocupando 3 tierras, que los estadounidenses ocupan 10 planetas, mientras que todos los países africanos ocupan mucho menos espacio de la Tierra del que les correspondería por su volumen de población; pero a pesar de su “generoso regalo”, en su conjunto los países desarrollados ocupan tanta superficie por encima de sus posibilidades, que en el conjunto, la humanidad necesitaría, en estos momentos, tener disponible casi otra media Tierra adicional.

Pero veamos con más detalle lo que ocurre con los recursos energéticos.

El principal recurso energético que ha posibilitado el desarrollo de la sociedad actual, ha sido el petróleo. Y el petróleo está alcanzando su pico, su cénit, su máximo de producción, de acuerdo con la curva de Hubbert, geólogo norteamericano experto en extracción de petróleo, que predijo con increíble exactitud la fecha en la que se iba a producir el máximo de producción y posterior declive de los pozos norteamericanos.

Y es una realidad, que ya hemos alcanzado (2005), según unos, o estamos muy próximos, según otros (2012-2015) el pico del petróleo, el “peak-oil”.

La actual producción que se sitúa ligeramente por debajo de los 88 millones de barriles día, va a ser poco probable que se supere, y a partir de ahí es más que probable que empiece a disminuir, a pesar de la demanda creciente de petróleo.

La consecuencia inmediata de ese crecimiento exponencial es que estamos destruyendo, erosionando el suelo, los bosques tropicales en los que se concentra la mayor biodiversidad del planeta.

Según algunos científicos, estamos asistiendo a la SEXTA EXTINCIÓN. La QUINTA fue la de los brontosaurios…

El principal problema es que la velocidad de extinción de especies es, en el actual proceso de extinción, muchísimo más rápida: se están extinguiendo entre 50 y 100 especies al día.

Y además, este proceso está siendo provocado por el hombre.

Desde otro punto de vista, esta sociedad no es deseable: la desigualdad en el mundo avanza a pasos cada vez más acelerados. Las tres mayores fortunas del mundo equivalen al PIB total de África.

Y lo que es peor, incluso en las sociedades más ricas, más privilegiadas las personas no son felices, hay cada vez más infelicidad, más suicidios, hasta de niños…

Según la nef (new economics foundation, http://www.neweconomics.org), que ha creado y elabora el Índice de Felicidad (http://www.happyplanetindex.org), en el que se tienen en cuenta la esperanza de vida, la huella ecológica y el bienestar de la gente (satisfacción subjetiva en la vida), los países con mayor PIB per cápita, no son los que tienen mayor Índice de Felicidad: por ejemplo, EEUU ocupa el lugar 150, por debajo de China (31), Italia (66), Irán (67), Luxemburgo (74), Bélgica (78), Alemania (81), España (87), India (90), Japón (95), Reino Unido (108), Suecia (119), Francia (129), Grecia (133), Portugal (136).

Mientras que el pequeño archipiélago de Vanuatu, en el sur del Océano Pacífico, 1000 millas al este del norte de Australia, ocupa la primera posición, seguido por un sorprendente segundo puesto de Colombia, y una retahíla de países de Centro América y el Caribe (Costa Rica, Dominica, Panamá, Cuba, Honduras, Guatemala, El Salvador, Saint Vincent y Las Granadinas, Santa Lucía).

No es de extrañar que el puesto 13 lo ocupe un pequeño y no especialmente rico ni desarrollado país, Buthan, cuyo rey Jigme Singye Wangchuk, en 1972, introdujo ese concepto como eje director de la política que debía regir a su país, introduciendo importantes reformas que democratizaron el país que pasó a ser gobernado por un Consejo de Ministros y en el que recientemente se han realizado las primera elecciones para elegir democráticamente a la Asamblea Nacional.

Y el final de la lista lo componen países como Rusia (172), Estonia (173), Ucrania (174), República Democrática del Congo (175), Burundi (176), Suazilandia (177), y Zimbawe (178).

Podemos constatar que la sociedad del crecimiento, incluso en aquellos países que han tenido crecimiento, no es una sociedad feliz.

Pero lo peor es que, a partir de la reciente crisis, la sociedad occidental se ha convertido, de manera patente, en una sociedad-de-crecimiento sin crecimiento.

Aunque es cierto que este fenómeno, sociedad-de-crecimiento sin crecimiento, ya venía ocurriendo, pero de forma oculta, no tan evidente. Uno de los principales artífices de esta falsa sensación de crecimiento ilusorio de las últimas décadas, ha sido Alan Greespan, aunque el tema venga de los años 70, en las que se introdujeron las políticas neoliberales por parte de Reagan y la Tatcher. La fórmula empleada ha sido una reducción impositiva a las rentas más altas y a las rentas del capital, acompañada con una política monetaria expansiva, con unos tipos de interés muy bajos, que han favorecido un alto nivel de especulación.

Pero si hacemos un análisis más detallado de la evolución del PIB mundial de los últimos años, y deducimos del PIB TOTAL, los gastos de reparación, para compensar la destrucción provocada por la actividad económica (incremento de los gastos de sanidad como consecuencia del incremento de enfermedades provocadas por el deterioro del medio ambiente, gastos para la mejora del medio ambiente, o mejor para el menor deterioro del mismo, gastos en armamento para tratar de conservar las fuentes de energía, como el gas y el petróleo,…, actividades todas éstas que se incluyen como sumatorios en el cálculo del PIB tradicional), observamos que a partir de 1970 el PIB REAL, ha ido decreciendo.

Es decir que el decrecimiento real de la economía ya es un hecho que se viene produciendo desde la década de los años 70, aunque se haya mantenido la ficción, la ilusión, de que seguíamos creciendo. De hecho los beneficios de las clases dominantes seguían creciendo vertiginosamente y la concentración de la riqueza en menos manos se ha acelerado.

Aunque la sociedad en conjunto no experimentase en realidad ninguna mejora, hasta la reciente crisis teníamos la falsa “ilusión” de que seguíamos creciendo.

A partir de la presente crisis ya no tenemos ni esa falsa “ilusión” de crecimiento. (Aunque el proceso de progresivo enriquecimiento y concentración de la riqueza en cada vez menos manos se siga produciendo, pero ahora por el trasvase de riqueza de los más débiles de esos poderosos a los más fuertes – véase como Botín sigue haciéndose con el “botín” de muchos bancos extranjeros, y como pronto, y eso es de mi cosecha, le serviremos en bandeja, después de haberlas “acicalado” adecuadamente para la ocasión con el escaso dinero de todos los contribuyentes españoles, la parte más golosa de nuestras Cajas de Ahorro, último reducto de la banca social en nuestro país, aunque en estos últimos tiempos hayan sido objeto del pillaje y bandería de nuestra impresentable clase política).

Y ahora nos encontramos con la peor, la mayor, la más cruel, la más atroz, y la más maquiavélica de las paradojas (que ni Unamuno, genio de las paradojas, hubiese sido capaz de imaginar):

UNA SOCIEDAD DE CRECIMIENTO SIN CRECIMIENTO,

UNA SOCIEDAD DE CONSUMO SIN CONSUMO.

Y este decrecimiento forzoso e imprevisto, no es lo mismo que el decrecimiento voluntario y planificado.

LA AUSTERIDAD IMPUESTA NO ES LO MISMO QUE LA FRUGALIDAD ELEGIDA.

No hay nada peor que una sociedad del crecimiento sin crecimiento, ya que significa un incremento significativo del paro, y de que existan menos recursos disponibles para la sanidad, para la enseñanza, para la mejora del medio ambiente, para la lucha contra la contaminación,…

Estamos en una sociedad controlada por la oligarquía, por “los mercados”. Serge Latouche cuenta que, en su reciente visita por Bilbao, le chocó la cantidad de cámaras de vigilancia que había por las calles, vigilándonos a todos, controlándonos a todos.

Eso no es más que una muestra de un fenómeno que se está extendiendo por toda Europa, el INCREMENTO DE LA REPRESIÓN.

Por todas esas razones hay que optar por una sociedad en decrecimiento.

Hay que activar el CIRCULO VIRTUOSO:

RE-EVALUAR
RE-VALUAR
RE-CONCEPTUALIZAR
RE-DISTRIBUIR
RE-UTILIZAR
RE-LOCALIZAR
RE-ESTRUCTURAR
RE-CICLAR

¿Cómo?

Cada país, cada región, cada localidad es diferente, y las vías tienen que ser y serán diferentes: no es lo mismo Texas que Chiapas.

Es necesaria una Revolución Cultural: lo primero que tenemos que cambiar es el propio paradigma de cada uno de nosotros.

Tenemos que cambiar nuestros conceptos tanto en lo relativo al consumo como a la producción de lo que necesitamos para vivir.

Y hay que actuar colectivamente, políticamente.

Este es un esquema del PROGRAMA REFORMISTA que se presentó en las últimas elecciones francesas:

• Conseguir que nuestra Huella Ecológica sea soportable: consumir mejor, relocalizar, evitando consumos energéticos innecesarios en el transporte

• Reducir el transporte internacional incrementando los costes del mismo con ecotasas apropiadas (anécdota del choque en Francia de un camión que transporta tomates españoles al Norte de Europa y de un camión que transporta tomates holandeses a España: resultado del choque, una inmensa salsa de tomate europea)

• Relocalizar las actividades

• Restaurar la agricultura tradicional campesina

• Reasignar los incrementos de productividad, reduciendo el tiempo de trabajo e incrementando el empleo

• Relanzar la producción de bienes “relacionales” (hacer amigos, hacer deporte, hacer música,...) que no consumen recursos

• Reducir el consumo energético por 4 (¿Por qué por 4? Simplemente tomaron la cifra de una organización de técnicos francesa NEGA WATT que calculó esa cifra, y que según ellos con esa reducción se podrían mantener prácticamente iguales los actuales estándares de vida)

• Restringir fuertemente la publicidad

• Reorientar el I+D: democratizar sus objetivos

• Reapropiarse el dinero:
- creación de monedas paralelas (locales, regionales)
- que el ahorro local se invierta en proyectos locales

En síntesis se preconiza una vuelta al estoicismo, del que Séneca fue un gran exponente español.

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NOTA FINAL: el presente resumen ha sido realizado en base a las notas tomadas en directo en la charla, y no es una reproducción taquigráfica de la misma. He podido no recoger matices e incluso cuestiones relevantes, pero que por la dificultad de la transcripción, o por la dificultad de su entendimiento y mi capacidad de comprensión, hayan sido omitidos. Igualmente algunas ideas y conceptos al desarrollar las notas tomadas, han podido ser incorrectamente interpretadas, modificadas o ampliadas en función de mi propio punto de vista que puede o no coincidir con el de Serge Latouche, aún cuando esa no haya sido mi intención.

Agradezco al señor Latouche por sus ideas y por su estructurada articulación, por su bonhomía y por la fraternal sinceridad que nos regaló en el “frugal” refrigerio (que sufragamos a escote entre los que nos quedamos con él) y por su espontánea muestra de amistad y convivencia que gracias a los caldos (locales, por supuesto) sellamos con los habituales cánticos con los que se suelen cerrar estos actos mucho más informales, pero mucho más “relacionales” en nuestra tierra. Sin ninguna duda, nuestro nivel de felicidad, y con él el de Navarra, se elevó por unos instantes. Y agradezco a los organizadores, DALE VUELTA – BIRA BESTE ALDERA (MOVIMIENTO POR EL DECRECIMIENTO), que nos permitiesen a mí y mis dos amigos, el poder asistir a dicho evento.

Por último pedir excusas a Serge Latouche si se ha deslizado algún error en mi resumen o si he incluido algún concepto en el que discrepe. Si ese fuese el caso, y se diese cuenta, le ruego, te ruego, que me lo hagas saber, para corregirlo.

Navarra, 11 de febrero de 2011

AMADEUS

P.D.: entre canto y canto, Serge garrapateó en el mantel de papel, la dirección de una web, que sin duda conoceréis, para que la pudiese visitar. Lo he hecho y os recomiendo el hacerlo, si no lo habéis hecho ya: www.entropia-la-revue.org

jueves, 12 de febrero de 2009

¡Y DALE CON LAS REFORMAS ESTRUCTURALES!

Lo que hay que reformar es la ESTRUCTURA de nuestra economía. Que no es lo mismo.

Hay que olvidarse de la construcción y apostar por otros sectores, por ejemplo las renovables y las medioambientales, y reestudiar la recuperación de aquellas actividades que hemos abandonado, en la que el transporte tenga una fuerte repercusión, para reimplantarlas en el futuro.

Yo a los que abogan por medidas estructutales, les diría que no prostituyan el lenguaje ni lo enmascaren y hablen abiertamente de despido libre y de eliminar las indemnizaciones por despido.

La flexibilidad para emplear a un trabajador en estos momentos es total.

Puedes contratar a la gente por horas, por días, a tiempo parcial, por contratos de obra, temporalmente, vía ETT´s.

Y no se dan cuenta que el activo más importante de sus empresas son sus hombres si están motivados.

Los auténticos empresarios lo saben.

Los burócratas, advenedizos y empresarios del pelotazo, tipo Correa, no.

Pero ese segundo tipo de empresario es el que DESESTRUCTURA la economía.

Es inaudito la machacona insitencia de quienes nos han llevado a la crsis en querer seguir imponiendo las mismas recetas que nos han causado el mal. Y sus acólitos y lacayos.

¡Que se reciclen!

Que se inscriban en el paro y aprovechen para asistir a cursos de reciclaje.

AMADEUS

sábado, 7 de febrero de 2009

SOLUCIONES PARA LA CRISIS: EL PLAN DE INVERSIÓN DE LOS AYUNTAMIENTOS

A la luz de los dos últimos comentarios, me gustaría hacer un par de reflexiones.
El análisis de la distribución global de los primeros proyectos aprobados de los ayuntamientos evidencia el inmenso trabajo que queda por hacer para que muestros convecinos se den cuenta de la gravedad actual de la situación y de sus causas. Y eso nos debe animar en lugar de desanimarnos. Sólo los que intuyen el problema y las posibles soluciones pueden jugar ese papel.
Y si las cifras globales ya nos alertan, al leer el listado de los proyectos uno a uno, nuestro estupor crece de manera exponencial.
Como en el caso del paro, las cifras globales esconden millones de tragedias personales, las cifras globales de la distribución de los proyectos esconden la ignorancia de cientos de miles de nuestros conciudadanos, que se supone son los más capacitados, para eso los hemos elegido, nos guste o no, de nuestra sociedad.
No se trata, como en el caso de Francia de la opinión de un iluminado salvador, que pretende solucionar el problema de hoy, tanto el del paro como el energético, concentrando toda la solución del problema a sola una carta (probablemente marcada), el de las nucleares, cuyos efectos, y todos los que estamos en este foro lo sabemos, se van a demorar durante más de diez años, cuando ya la economía esté de nuevo en su fase ascendente y lo que habría que hacer es enfriarla, y que para cuando salga el primer kw de sus flamantes nucleares, el precio del uranio estará por las nubes, y será tan dificil encontrar un gramo como una aguja en un pajar.
Puestos a escoger, prefiero la ignorancia de quienes no saben (siempre nos queda la esperanza de pensar que algún día aprenderán) que la "ilustración" de un monje poseedor de la piedra filosofal de la energía, y que, en aras de la salvación de la cristiandad, no duda, y aquí enlazo con nuestra memoria histórica, con aniquilar a los salvajes indígenas de las Indias, por no aclamar la Gloria de Dios Todopoderoso.
AMADEUS

viernes, 6 de febrero de 2009

ESBOZO DE ALTERNATIVAS A LA CRISIS ACTUAL Y A LA ENERGÉTICA

CRISIS ENERGÉTICA http://www.cisiseneregetica.org/

Foro > Índice del foro > Discusión general > Energía y economía >>> ¿Partirá la estacha?

http://www.crisisenergetica.org/forum/viewtopic.php?showtopic=24237&mode=&show=5&page=39

06 febrero 2009 11:34

Cita de petro:

Si hemos estado al borde de una deflacion es por dos motivos: el precio del petroleo, que no creo que siga bajando; y un proceso de liquidacion para conseguir efectivo puesto que los bancos no dan dinero y hay que atender los pagos como sea. No ha sido por una mejora en la productividad, ni una bajada de costes laborales, por lo tanto en el siguiente ciclo los precios se volveran a ajustar a los costes y tenderan a subir.

Los presupuestos del estado de España son de unos 200000 millones de euros y se va emitir deuda por un valor de casi 90000 millones de euros, con lo que nos aproximamos a la situacion de Zimbague que como no tenia dinero para pagar a los funcionarios, se puso a emitir moneda. Como todo ese dinero es improductivo economicamente, la consecuencia seria entrar en una espiral hiperinflacionaria. Una vez que se ha destruido el sector productivo, el estado apenas recauda, y ademas los gastos sociales aumentan, con lo que se tienen que emitir mas cromos de colores. En Zimbague van por billetes de 50000 milones de dolares de los suyos.

Dejo otro video de otro congresista americano, el famoso economista Lyndon Larouche, que nos explica el origen y las causas de esta crisis, ademas de aportar soluciones, que pasan por una bancarrota organizada.

No hemos estado al borde de la deflación, AHORA ESTAMOS al borde. La caída del nivel general de precios no ha hecho sino comenzar y aún no hemos llegado a tasas negativas de inflación. Son ciertas las dos causas que mencionas; la bajada del petróleo, cuyo precio no subirá hasta que la producción se estabilice, y el proceso de liquidación de las mercancías, causada por el exceso de las mismas, la falta de liquidez, y el consecuente derrumbe del consumo. Esa espiral cuya causa detonante ha sido la crisis de sobreproducción alimentada por la política neoliberal de culto al DIOS mercado, del "laissez-faire", que lejos de tomar medidas restrictivas de la oferta monetaria, para contraer hacia el 2005 el fuerte crecimiento de la economía, y en especial de la actividad de la construcción, optaron por lo contario, por una carrera alocada del apalancamiento y la especulación. Y esta descripción es global, no se circunscribe a España, es mundial (o casi mundial, ya hay que excluir a los países subdesarrollados).

Esta espiral deflacionista que fue la causante de la Gran Depresión, posterior a la crisis del 29, que tuvo básicamente las mismas causas que la actual (a excepción de la contribución a la misma del encarecimiento del petróleo como consecuencia de haber llegado a su cénit, o estar muy cerca de él, lo que tiene unas importantes consecuencias para el posterior desarrollo de la situación, una vez se recupere la actividad económica), está a punto de iniciarse.
Probablemente en enero o febrero, el IPC de la UE decrecerá, dejando con el culo al aire a Trichet, que hasta hace unos meses seguía combatiendo el fantasma de la inflación.
Es cierto también que de no aplicar las actuales medidas de reactivación en su justa medida, si nos pasamos en las mismas, corremos el serio riesgo de entrar en un proceso hiperinflacionario. Como todas las medicinas, es muy importante la dosis y el momento adecuado. Tratar un cáncer incipiente requiere una intervención quirúrgica limitada, muy pocas dosis de quimioterapia y una leve irradiación radiológica, pero si nos pasamos en las dosis nos podemos llevar al paciente a mejor vida. Y si el cáncer está más desarrollado, necesariamente la intervención quirúrgica tendrá que ser más drástica y las dosis de quimioterapia e irradiación tendrán que ser mayores. E incluso, puede ocurrir que si intervenimos demasiado tarde el colapso sea inevitable.
Evidentemente la situación actual está más cerca del segundo caso que del primero, pero ¿es mejor intervenir, es mejor sedar al paciente para que pueda morir dulcemente, abandonándolo a su suerte, o es mejor aplicar una eutanasia activa?
Mi opción es la primera: actualmente hay que emplear medidas de electroshock a ver si conseguimos que el paciente reaccione. Pero no hay que pasarse, no sea que a fuerza de descargas lo electrocutemos.
Lo que es tremendamente importante es dónde y a qué ritmo hay que aplicar las medidas.
El establecimiento de programas sociales que solucionen los casos extremos y más angustiosos de la población, de los seres humanos son muy urgentes, imprescindibles y necesarios. La sociedad debe velar ahora más que nunca, por garantizar unos mínimos vitales de alimentación, habitación, sanidad y educación. Eso significa aumentar el gasto público y hay que hacerlo con mucha austeridad para que no se despilfarre ni un sólo céntimo, pero con mucha decisión y sin cicatería para que nadie quede desprotegido. Y estoy hablando de mínimos vitales: dotación de comedores públicos, dotación de albergues, prorroga de los subsidios de desempleo cuando estos caduquen, condicionados a planes de formación y reciclaje, prorroga de las cuotas de las hipotecas de las primeras viviendas, prohibiendo la ejecución de las mismas, extensión del seguro médico a todos los que lo necesiten, y otras muchas más que deberán irse implementando en la medida que se produzcan. Insisto no estoy hablando de mantener el Estado de Bienestar, sino de conseguir el Estado de Supervivencia.
Paralelamente hay que invertir. Y aquí sí que es muy importante, tremendamente importante, seleccionar en qué. La lista que aportó otro conforero sobre los planes de inversión de los Ayuntamientos, pone los pelos de punta y evidencia hasta qué grado la gente no se ha enterado de la gravedad de la situación, y de cuál es el principal problema que se nos viene encima cuando remontemos, si la remontamos, la actual crisis.
En este foro no hace falta perder ni un segundo, pero en el mundo real, deberemos emplear millones de horas en explicar convincentemente el peak-oil y sus consecuencias.
Los que compartimos este foro tenemos por una parte la suerte, y por otra la desgraciam según se mire, de haber comprendido, cada uno a su manera, y de distinta forma, el núcleo del problema.
La suerte, porque eso nos permite poder actuar individual o colectivamente para minorar el impacto o preparar nuestro espíritu para aceptarlo cuando ocurra.
La desgracia, porque la angustia que podemos sentir ante esa fatalidad, nos bloquee, e incluso nos pueda llevar a la desesperación. La desgracia de gritar en el desierto y ver como nadie nos escucha.
Pero los que estamos en este foro podemos aportar ideas muy concretas en que hay que invertir y en que no.
Toda aquella inversión que suponga un consumo innecesario de energía no sólo no está justificada sino que no debe permitirse.
Pongo un ejemplo.
Supongamos que un ayuntamiento ha propuesto como medida de inversión, crear un jardín en medio de la plaza del pueblo.
Ese jardín lo podemos hacer con aparentemente mucho menor coste, empleando muy pocas personas y mucha maquinaria y fertilizantes. O podemos optar por otra alternativa aparentemente mucho más costosa, que sería empleando más personas, con la tradicional azada y rastrillo, y utilizando plantas del lugar que no necesiten casi riego ni abono.
Todos nosotros sabríamos que alternativa elegir.
Aun siendo una acción irrelevante y que no debería hacerse en la actual situación, la 2ª forma contribuiría a "entretener" a la población sin agravar la escasez de energía. La 1ª, además de su irrelevancia, y de "entretener" a mucha menos gente, agravaría el problema de la escasez de energía.
Nosotros somos conscientes que el principal problema con el que nos vamos a enfrentar en un futuro muy próximo es el energético.
Eso nos permite focalizar todas las actuaciones teniendo en cuenta esa realidad. Es obvio que el enfoque económico es irrelevante. El dinero no es un bien escaso, aunque lo parezca. El dinero no es más que una convención social. En el fondo no es más que una ilusión, una realidad virtual.
Es obvio que el enfoque relevante es el energético.
La energía es el factor clave en la mejora de las condiciones de vida del ser humano. Volvemos al origen, al culto al fuego, al culto a RA. Nuestra responsabilidad es tratar de que el fuego sagrado no se apague.
¿En qué hay que invertir?
  • En todos aquellos proyectos que aumenten globalmente la energía actual y futura que vamos a necesitar.
  • En todos aquellos proyectos que disminuyan globalmente la energía actual y futura que vamos a consumir.
  • Y obviamente no hay que meter ni un solo euro en los proyectos que vayan en dirección contraria a los anteriores.
Aquellos que sean neutros, deberán ser valorados atendiendo a otros criterios, y pueden ser abordados siempre y cuando no entorpezcan a los realmente relevantes que son los que tienen que ver con el aumento de las fuentes de energía o con la disminución en su consumo.
Si el problema va a ser la energía, que lo va a ser, sólo hay dos caminos para resolver el problema, aumentar la cantidad de energía disponible y reducir la cantidad de energía consumida.
Si fuésemos capaces de que las decisiones se tomasen teniendo eso claro, la guerra estaría ganada.
Es obvio que eso sólo no es suficiente.
Hace falta incorporar muchas más variables, cual es la cantidad de energía por persona que podemos consumir, en que empleamos esa energía, como la distribuimos en el mundo, que le ocurre al resto de recursos del planeta, como le afectan al ecosistema,...
Pero todas esas cuestiones serían mucho más fáciles de responder si tuviéramos claro la principal limitación, en términos de Goldratt, cuál es el cuello de botella, cuál es la principal "constraint" de nuestra sociedad.
Perdóname petro esta larga digresión, en la que debo meditar más para exponerla con mayor claridad.
Vuelvo a lo que dices.
El gobierno español para financiar su plan, en el que desgraciadamente no creo que sepa priorizar acertadamente sus inversiones, no va poner dinero en circulación, porque esa prerrogativa se la cedió al Banco Europeo, que es el único organismo, en los países de la zona euro, que puedo hacerlo.
Lo que va a hacer el Gobierno es emitir Deuda Pública, que deberá colocar en los mercados financieros. Y que deberemos pagar en el futuro con sus correspondientes intereses. De ahí la importancia en que las inversiones sean relevantes no sólo para solucionar el problema de la actual crisis, sino el problema de la escasez de energía que será el detonante de la mucho más profunda crisis que estallará en cuanto empecemos a salir de ésta.
He empezado a ver el video y parece muy interesante, pero el sonido no es muy bueno.
¿No tendrás ningún link en el que se pueda leer al autor? Además yo soy de la vieja escuela que prefiere lo escrito a lo visto. Gracias, de todos modos, y trataré en cualquier caso de verlo y entenderlo.
AMADEUS

¿ES MEJOR UNA TRANSICIÓN BRUSCA O GRADUAL, AL NUEVO PARADIGMA ENERGÉTICO?

CRISIS ENERGÉTICA www.cisiseneregetica.org/
06 febrero 2009 01:26
Cita de: inquietud

...Si hemos de empobrecernos mejor que sea de golpe y no en pequeñas
dosis....

Discrepo inquietud. Es mejor una transición gradual que una repentina. Recuerda lo que pasó en Argentina. Estuvistéis al borde del golpe militar.
Una transición gradual permite un aprendizaje, una adecuación psicológica a la nueva situación.
Pregunta a cualquiera a ver que prefiere, si quedarse sin trabajo, y con pocas expectativas de encontrarlo, o de reducir sus escasos ingresos en un 20%. Y verás lo que te contestan. Por mi experiencia actual y anterior, en los procesos de crisis, en los famosos, por desgracia, ERE's como se les llama ahora, los trabajadores prefieren reducir sus ingresos trabajando menos horas todos, o incluso trabajando las mismas horas, que admitir despidos y mantener los ingresos. Y eso es una transición gradual.
Estamos al borde, si no hemos entrado ya, en una época de deflación. Un aumento de la masa monetaria, o lo que es lo mismo el incremento "de los papeles de colores", de manera controlada no sólo no tiene que desencadenar un proceso hiperinflacionario, sino que contrarrestaría los actuales signos deflacionarios, que son muchísimo más graves y difíciles de combatir que los procesos inflacionarios.
Por otra parte el que el gobierno responda de los depósitos de los impositores hasta los 100.000 € en el caso de España, no significa que el gobierno tenga que emitir deuda para cubrir dichas cantidades. En primer lugar ya existe un fondo para ello, y en segundo lugar basta la garantía del gobierno para que no se monetaricen dichos depósitos. La situación en España es diferente en ciertos aspectos a la de la Argentina. En Argentina la gente compraba $ USA frenéticamente, ante la desconfianza en la moneda argentina. No creo que en España se produzca el mismo fenómeno ya que la solidez del euro no es relativamente peor que la del $ USA, y eso se refleja en la evolución de la paridad $ USA / €.
AMADEUS